Cuando la consulta huyo de Gundunovia

0

El pasado viernes 26 de octubre, las brigadas de consulta osaron ingresar a la comunidad de Gundunovia, ahí donde el ministro Juan Ramón de la Quinta asegura “La buena noticia es que en Gundonovia la famosa resistencia se ha replegado y lo segundo es que las comunidades están haciendo prevalecer su derecho soberano para ser consultadas y censadas”

Lo que paso…

Bordeando las 16:00 horas, cerca a 50 personas llegaban a puerto Tarumá ( 10 minutos río abajo de la comunidad en cuestión, último punto de la carretera por tierra desde Trinidad) cargadas en tres camionetas; brigadistas, miembros del tribunal de justicia y órgano electoral, militares de civil (reconocidos por miembros de la comunidad por su presencia cuando hacían rastrillaje y “limpieza” de terreno para la llegada de Evo Morales, meses antes), periodistas del canal estatal, excomunari@s hoy habitantes de la urbe trinitaria, víveres, una res carneada, quintales de arroz, harina, azúcar, sal, papel higiénico, jabón, fideo, galletas y pastillas.

El sequito colonizador se trasladaría del puerto a la comunidad en una Chata (barco grande) impulsada por el motor de la posta de salud (supuestamente de uso exclusivo en caso de emergencias). El camino era abierto por l@s comunari@s cooptados por el gobierno (tres de ell@s involucrad@s en actos de corrupción en proyectos de la comunidad) trasportaban los regalos y resguardaban a los invasores a una casa privada lejos del cabildo, y del lugar de resistencia a orillas del rio, donde se habían apostado cerca a 20 mujeres, todas con sus hij@s en brazos que miraban rabiosas, indignadas e impotentes el desfile del progreso y el estado que una vez mas las estaba invisibilizando.

Debemos recordar que los hombres de la comunidad, semanas atrás, realizan trabajo comunal en el modulo ganadero, una hora pampa dentro, (vale aclara que ese día en particular como en los anteriores en general los hombres que No son de la resistencia habían dejado de asistir al trabajo comunal).

Entonces fueron las mujeres, siempre cargadas con sus hij@s en brazos y alrededor, que rompieron el silencio e intervinieron a un consultero y a un periodista que las gravaba desde la distancia, fieras y conscientes del peligro de ser captadas en la memoria del poder ante la inminente amenaza de venganza, ya lanzada desde arriba, contra quienes se opongan a la consulta. Interpelan,  cuestionan, hablan, advierten, gritan, preguntan, acorralan a los invasores que no pueden dar respuesta por el absurdo de sus sinrazones pero sobre todo por su incapacidad articular palabras con el miedo que sienten.

Cerca a las 17:00 horas,  seis de estas mujeres, se paran cerca (pero con una distancia que marca la frontera de la división) de la reunión que se ha instalado en esa casa particular, vigilantes que la consulta no se llevase a sus espaldas como había sucedido en comunidades hermanas. Paradas, tan solo su presencia altiva y firme, indispuso y deshizo la reunión. Se exigió así que se espere a las 19:00 que llegue el corregidor y se instale cualquier reunión en el cabildo.

Mientras avanzan las horas reparten galletas y dulces a l@s niñ@s, quienes se amontonan a recibir la razion, tod@s menos l@s niñxs de la resistencia, quienes observando desde la distancia que han impuesto sus madres, miran, lejos, entienden, su dignidad puede mas que tres pastillas.

Cerca  a las 7 de la noche, apunto de instalar la reunión en el cabildo, los hombres acababan de llegar del trabajo comunal, a esa hora, como todas las noches se establece contacto con las comunidades. Se logra pedir refuerzos a las más cercanas antes que los consulteros entren en la sala, que llegan justo para escuchar:

–          Santa Maria, San Vicente, Galilea, Santa Lucia-Urgente desde Gundunovia!! Urgente al rojo vivo, ha llegado la consulta, necesitamos refuerzos, necesitamos refuerzos, traer flechas, cambio-

–          Copiado, copiado, Resistan hasta que lleguemos, cambio-

…Otra vez el miedo se ha graficado en el rostro de los invasores..

La Resistencia de las palabras y las ideas

Las palabras que vierten los funcionarios estatales encabezadas por la mano blanca que dirige la operación colonizadora en el Tipnis, Juan Ramón de la quinta, vienen tratando de invisibilizar una resistencia que ha hecho sentir su contundencia en mas de una oportunidad…esta vez dinámica, cambiante, autentica, toma la palabra, las ideas, el debate…esta vez las flechas salen por la boca.

Empieza la voz zalamera de uno de los consultores, endulzando el oído – estamos aquí para llevar a cabo un proceso democrático, el derecho la consulta, hemos venido a escuchar, si ustedes no quieren la consulta entonces nos iremos, pero seria bueno que todos hablen, por que lo que aquí se esta viendo es que hay una división; hay gente que no quiere, pero también hay gente que si quiere, nosotros no venimos a imponer nada, les pedimos que tomen la palabra-

Primer error! razón que abre la discusión -es muy lamentable que aquí no se esté respetando nada- empieza un comunario -una reunión en el cabildo debe espera la presencia del corregidor, y es él que tiene que dar inicio, y ustedes están pasando por alto eso, como todo!, si así se empieza como va  terminar esto. Es muy lamentable! y lo que mas incomoda es que autoritariamente se inicie una reunión en una comunidad, como si fuéramos cualquier cosa, para que se autonombre y empiecen, eso es lamentable!.

Además – dice otra- dicen que no han venido a imponer nada pero se han traído gente de la ciudad que ya no vive aquí, se han venido imponiendo una reunión sin coordinación con la comunidad.

Ahí nomas, Suficiente, han pedido que se tome la palabra y hemos entendido que para esta batalla las palabras y las ideas son las armas de resistencia…un@ tras otr@ empieza la artillería; mujeres, hombres y ancianos de la resistencia, elevan la voz, disparan certer@s, cuestionando, desnudando las trampas, las marañas, las mentiras, las traiciones… empieza y trascurre alrededor de dos horas…la rabia, la bronca, la indignación, la dignidad…están mellando la infamia estatal.

Los consulteros ya no saben que hacer, se han puesto nerviosos, se visualiza, otra vez el miedo en sus miradas, tan solo han habido dos intervenciones masculinas de los comunarios cooptados. Entonces recurren a bajezas -bueno entonces veremos que dice la mayoría—levanten por favor la mano quienes quiere que se haga la consulta-Se levantan unas manos y se escuchan aplausos y gritos -¡que se haga la consulta!- Ahora los que no quieren-vuelve a preguntar-. L@s comunari@s resistentes no han entrado al cabildo, están fuera, y los gritos como si se hubieran puesto de acuerdo expulsan las mismas palabras- no queremos, no queremos, no se va a hacer, Fuera!-

Ahora contundente habla en idioma, una de las mujeres amazonas -yo voy a hablarlo en mi idioma por que yo no se me explicar en castellano- y empieza… Se escuchan unos rumores, insultando la decisión de escoger el idioma de la tierra, en ese como en este momento, las traducciones están por demás, palabras indescifrables pero claras resuenan en el silencio rayando (otra vez) dignidad.

Y ya para descargar las ultimas balas, habla un marchista- si ustedes insisten y quieren hacer la consulta hágalo! pero con los que quieren, pero si lo hacen nosotr@s no nos responsabilizamos, hemos llamado refuerzos de las otras comunidades que ya deben estar por llegar y si algo llegara a pasar no va ser nuestra culpa, si no la suya por imponer  y continuar con esto-.

El miedo, se ha apoderado de los invasores, ha cambiado el tono. Han sido ametralladxs, y ahora amenazados. Encuentran el temor con el que han llegado, con el que llega el civilizado al inhóspito mundo de lo salvaje, por que en ellos pervive ese miedo a esa Amazonia desconocida, ese miedo a es@ indi@s de arco y flecha, ESE MIEDO COLONIAL A LA DIGNA REBELDÍA.

Recuperan el aliento -Proponemos un cuarto intermedio, el tiempo que sea necesario, por que la comunidad esta dividida, y ya nos han amenazado, es una tema que lo tiene que resolver entre ustedes, así funciona la democracia comunitaria, no es por mayoría…-

El pez cae por su propia boca, la mentira se desvanecen por si misma, si el conceso y lo comunitario aquí prevalecía; por que hablan de mayorías? de 2/3? piden que se levanten las manos?

Los ojos de l@s resistentes están botando chispas; antes que se pueda decir más, los uniformados de caqui salen del cabildo…corriendo…huyendo…el siguiente sonido es el del motor de la posta que emprende la fuga.

Justo en ese momento llega un casco (canoa) con 20 personas encima, eran los refuerzos, trataron en vano de dar alcance a los caquis, llegaron a Puerto Tarumá cuando las camionetas emprendían a tóda su retorno a la cómoda urbanidad.

Mientras en el cabildo el corregidor pide a l@s comunari@s pasen y se sienten…silencio…Lo rompe el mismo corregidor –entonces, como han dicho, hablaremos, queremos escuchar, que nos digan por qué quieren la consulta.-

…Silencio…

15 minutos han pasado y nadie ha tomado la palabra, esa gente que gritaba que se haga la consulta! Ahora se esconde en el silencio, poco a poco abandonan el cabildo. La reunión se suspende para el día siguiente. Se espera la llamada de quienes afanosos habían tocado la campana un día antes para que se haga la consulta…Nada…esa gente ahora estaría ocupada repartiéndose las migajas de vivieres y asando su carne ya olisqueada..

Mientras, en la noche  la comunidad en resistencia se sienta en la canoa, con la luna llena, bajo el Tarumá y el reflejo en el rio…la risa, la victoria, la altivez, la dignidad. Mientras las ratas huyen, la resistencia seguirá mutando sin replegarse;  seguirá gritando; seguirá hablando en idioma de la tierra; seguirá escupiendo Rebeldía!.